Los usuarios de la institución tienen derecho a recibir una atención integral en salud, basada en los principios de dignidad humana, equidad, respeto, seguridad, confidencialidad y calidad, sin discriminación alguna por razones de género, edad, origen étnico, condición social, ideología, religión o estado de salud.
Todo usuario tiene derecho a acceder a servicios de salud oportunos, continuos y acordes con sus necesidades clínicas, garantizando el respeto por su autonomía y la participación activa en las decisiones relacionadas con su atención. La institución asegura el derecho a recibir información clara, suficiente, comprensible y veraz sobre su estado de salud, diagnósticos, alternativas de tratamiento, procedimientos, riesgos, beneficios y pronóstico, permitiendo así la toma de decisiones informadas.